domingo, 12 de febrero de 2017

El arte de la Edad Media Imágenes

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Basílica de Santa Sofía
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Arquitectura Bizantina
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Escultura Bizantina
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Pintura Bizantina
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Arte Románico
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Arte Gótico

El arte en la Edad Media

Arte cristiano:

     Aunque se considera cristiano cualquier arte inspirado en esta religión, en la Historia del arte se reconoce como arte cristiano aquel que se desarrolló en Europa y en el Cercano Oriente entre los siglos IV y XIV. Dentro de esta tendencia se reúnen cuatro estilos:


  •  El paleocristiano o arte cristiano primitivo.

  •   El bizantino, que se desarrolló en Oriente. 

  •  El románico y el gótico, que se desarrollaron en Europa. 

No solo el arte visual respondió a las ideas y los principios de la fe cristiana, sino también manifestaciones como la música y la literatura reflejaron el tono religioso.


Arte paleocristiano:

     Los inicios del arte paleocristiano fueron casi clandestinos hasta el decreto del edicto de Milán. Luego de esto se desarrolló con mayores libertades. Es por ello que se han encontrado en las catacumbas esculturas, pinturas y mosaicos con motivos religiosos y funerarios. La decoración de los sarcófagos aludía a temas del Antiguo y del Nuevo Testamento. Entre las catacumbas más destacadas están las de San Calixto y Santa Priscila, en Italia. Cuando pudieron mostrar su arte con libertad, los primeros cristianos usaron las basílicas romanas para realizar su ritual. La estructura de las basílicas romanas tenía una planta a manera de rectángulo en la que había de tres a cinco naves, entre la central y las laterales. Destacan la Basílica de Santa Sabina en Roma y la de Santa Sofía en Estambul. El estilo paleocristiano tuvo influencia del arte romano, tanto así que en las obras más antiguas pueden observarse imágenes paganas.


Arte bizantino:

El arte bizantino abarca desde el siglo IV hasta el XV d.C., cuando se produjo la invasión turca. Por órdenes de Constantino, en el año 330, Bizancio –actualmente llamada Estambul– se convirtió en la sede del Imperio romano de Oriente. Bizancio fue un sitio estratégico debido a que permitió el intercambio con otras ciudades, lo que enriqueció al arte allí desarrollado.

 Arquitectura bizantina:

 En Bizancio se realizaron, principalmente, basílicas de planta cuadrada; aunque también las hubo rectangulares y a manera de cruz griega. Para estas construcciones emplearon cúpulas y semicúpulas. A la cabecera destinaron tres ábsides. El peso de la cúpula se contrarrestó con el empleo de pechinas, que son invención bizantina. La cúpula bulbosa se usó en la arquitectura realizada en regiones eslavas. También hicieron uso de columnas, bóvedas de cañón o aristas. En la parte exterior, las iglesias son sobrias; pero en el interior se decoraban con mosaicos e íconos. Entre las más destacadas se encuentra la iglesia de San Vital en Rávena, Italia.


Escultura bizantina:

     La escultura bizantina desarrolló capiteles y estatuillas, que tenían, principalmente, motivos religiosos. Trabajaron el esmalte y el repujado sobre metal, en su mayoría destinados a piezas de orfebrería.

Pintura bizantina:

 La pintura bizantina estuvo ligada a la arquitectura. Los murales y mosaicos trataron temas bíblicos. Las figuras eran representadas de manera estilizada. Se trabajó la simetría, pero no la perspectiva. El color predilecto para pintar era el dorado, muchas veces oro de verdad, asociado con lo sagrado. El resto de los colores son planos.


Arte románico:

     El estilo románico se desarrolló entre los siglos XI al XIII, aproximadamente. Recibió ese nombre ya que, para ese período, el arte había perdido su carácter genuinamente romano, pues solo se inspiraba en sus formas. En el arte, lo románico alude a un arte que deviene de la arquitectura romana, aunque con influencias del arte bizantino. El término románico fue usado también en la filología para designar a las lenguas romances derivadas de una lengua común: el latín, hablado en la antigua Roma.

    La arquitectura románica tuvo una función básicamente religiosa; la escultura y la pintura estuvieron subordinadas a ella.

    La iglesia románica se construyó como una fortaleza, a manera de un castillo amurallado. La idea era hacer una edificación suficientemente resistente a incendios y a cualquier tipo de embate. Sin embargo, al hacerla cada vez más fuerte, las entradas de luz escasearon. Por ello, en su interior hay una oscuridad que es resultado de una solución arquitectónica, pero a la que también se le ha querido otorgar un sentido de piedad y misticismo. Entre los elementos constructivos destacan el arco de medio punto, las bóvedas de medio cañón, de aristas, columnata de gran espesor al igual que los contrafuertes. La cúpula usada era típica del bizantino y se destinaba para cerrar el crucero, punto en el que confluían las naves de las iglesias. La invención de los campanarios es eminentemente románica.

 Arte gótico:

     El arte gótico se corresponde con los cambios en la forma de vida y en el pensamiento religioso que ocurrieron en la Baja Edad Media, cuando crecieron las ciudades, los artesanos se consolidaron como una importante clase social y se fortaleció el comercio urbano.

    El gótico fue el estilo medieval que más concibió lo divino como luz del mundo, incluso, como lo intangible. Es por ello que usó lo lumínico no solo de manera funcional sino simbólica. Las iglesias dan cuenta de ello pues a través de la altura buscaban que el creyente elevara su espíritu. A través de los vitrales, la luz se colaba al interior. Los ventanales pudieron usarse gracias a que la estructura gótica era más liviana que la románica. A la altura de estos templos contribuyó la forma alargada y el sistema estructural de la construcción.
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Catedral de Notre Dame

    Como elementos constructivos utilizaron la bóveda de crucería, el arco ojival y el arbotante. Algunos ya se usaban en el arte románico, pero el gótico los perfeccionó. Justamente fue el arbotante el elemento que logró aligerar la pesadez de los templos románicos: aguantaba el peso de las bóvedas y lo expandió hacia los contrafuertes ubicados en el exterior de la estructura. Asimismo emplearon la bóveda de crucería para que el peso del techo se compartiera entre cuatro puntos. Las fachadas de los templos resaltan por los rosetones y arcos ojivales (conformados por el cruce imaginario de dos circunferencias). La planta tiene forma de cruz latina (más alargada en la nave central y más corta en los lados).

    A nivel escultórico, las estatuas o relieves acompañaron la arquitectura. Se encuentran en las fachadas, en los tímpanos. Las figuras aluden a sentimientos humanos; dejan de lado el hieratismo. Los materiales empleados para su realización eran piedra, madera y marfil. El gótico fue un estilo de carácter religioso, civil y burgués, pues justamente coincidió con la formación de esta clase social. Entre las iglesias góticas más destacadas se encuentran la Catedral de Reims y la de Notre Dame, en París.

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